Sin duda, es el centro de todo ser humano. Muchos pueden llegar a pensar que la familia no la eliges como a los amigos, como a tu pareja. Pero realmente son aquellos que te trajeron a la vida, los hermanos con los que has tenido que compartir las situaciones más felices, más tristes, sin poder elegir, sin poder mirar hacia otro lado.
En las circunstancias que los problemas se escapan de las manos, pocas personas son las que están preparadas para asumir las riendas de los momentos más difíciles. No hay nadie que pueda apostar todo a tu carta, confiando, de la misma forma que lo puede hacer tu familia.
Si en los momentos más bajos tienes el privilegio de tener un apoyo tan grande como este, todo lo demás parece un pasaje más de la historia de tu vida. Por muy fuerte que seas, por muy fuerte que pienses que eres, siempre llegará el momento en el cual necesites una sonrisa, un abrazo, un "no te preocupes hijo", esto es muy importante tenerlo siempre presente, para poder irte a la cama pensando que no estas solo en tu vida.
El sentimiento más puro que he podido experimentar, es sentirme como la persona más afortunada de este mundo, por tener la familia que tengo, mis padres, mi hermanita, los que sin analizar una situación, han actuado en mi propio beneficio, han levantado los brazos por mí y han tomado las riendas de mi vida.
El mayor objetivo de mi vida, no es otro, que poder trasmitir a mi familia todo aquello que ellos me han hecho sentir, apoyarles como ellos lo han hecho y que se sientan afortunados de tener algo tan preciado como ellos lo son para mí.
Gracias mama por arroparme cuando hace frío, gracias papa por actuar en consecuencia, gracias hermanita por darme una lección de madurez.
Sois lo más grande que poseo, mi bien más preciado.
Os quiero!
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